Creo que la poesía es una forma de ver el mundo
![]() Ficha entorno al factor humano en la literatura: LA RAZÓN de Perú, 10 de julio de 2006
"Creo que la poesía es una forma de ver el mundo"
Poeta Marco Martos acaba de publicar "Aunque es de noche"
Marco Martos es una figura capital de nuestras letras no solo por la belleza e impacto de su obra poética, sino también por su infatigable labor académica. Martos, actual decano de la Facultad de Letras de la UNMSM y presidente de la Academia Peruana de la Lengua, se inició en el mundo literario con la edición de "Casa nuestra" (1965), desde entonces, y con más de una decena de libros publicados, su obra poética ha sido traducida al francés, alemán, inglés, húngaro, italiano y portugués. En el marco de la publicación de su último libro, el vate Julio Fabián Salvador conversó con el laureado académico y poeta.
El escritor inglés San Beda (672-735) cuenta la historia de Caedmon, un vaquerizo que había vivido hasta edad avanzada sin haber aprendido nada de poesía y asistía a reuniones donde los invitados tocaban el arpa y entonaban una canción, pero se iba antes de que empezara la música, antes de que le tocara su turno. Una noche, después de guardar sus vacas, recibió en sueños la inspiración para cantar en alabanza de Dios Creador. Cuando despertó, conservaba en su memoria todo lo que había cantado en sueños, a esas palabras añadió después otras en el mismo estilo religioso elevado: los monjes después le leían textos. Caedmon no sabía leer ni escribir, pero todo cuanto podía aprender por el oído lo ponderaba su corazón. El está considerado ahora uno de los primeros poetas en inglés. Sirva este recuerdo literario para decir que los versos religiosos al margen de la técnica del poeta son como dictados por una voz interior de origen desconocido, misteriosa de principio a fin. Me siento como si me hubiera ocurrido un milagro.
Aprendí en la universidad los dos tipos de versificación. Los primeros pasos en el verso libre dan la engañosa sensación de que son fáciles para quien se inicia en la poesía. Puede decirse que a lo largo de muchos años fue el único tipo de verso que practiqué y que me siento cómodo con éste, pero con el tiempo me interesé en el verso medido, con las lecciones de Borges, Garcilaso, Baudelaire y tantos otros grandes poetas. El verso medido exige mucha disciplina, gran curiosidad y nunca terminas de conocerlo. Un poeta que empieza puede manejar bien el mundo cercano, las montañas poéticas que su mundo le ofrece, líricas que generalmente se expresan en verso libre. Solo mirando desde más alto se pueden ver las otras montañas poéticas del pasado que tienen tanto que enseñarnos: Homero, Virgilio, Dante, Petrarca, Arnaut Daniel y en español, Bercero, el Arcipreste de Hita, Jorge Manrique. Creo que un poeta que aspira a lo mejor debe manejar todo tipo de verso, conocer las técnicas más difíciles. El lector debe ver los resultados, buenos versos, aunque desconozca los entretelones de la escritura.
Hay una sección del libro que se llama "penates". Los "penates" eran los dioses familiares proveedores, padres, abuelos, que se incorporaban al panteón familiar de cada romano. En nuestra cultura algo de eso existe y yo lo tengo muy desarrollado.
Sí, creo que la poesía es una forma de ver el mundo. Es una lección que viene de los poetas simbolistas y que en Perú encarnó Emilio Adolfo Westphalen.
Las ciencias, en particular la física y biología, tienen puntos de contacto con la meditación religiosa. Me decía un amigo, el biólogo Marcos Milla, quien vive en Estados Unidos, que tanto la física como la biología llegan al umbral del misterio. Casi todo lo que ocurre en la tierra se puede explicar merced a la ley de gravedad, los movimientos de los electrones y lo que ocurre en el centro del átomo, pero no todo. Eso que no se explica, empezando por las corazonadas y llegando a los milagros, para un agnóstico, según Milla, son fenómenos que la ciencia está estudiando y algún día encontrará las leyes que los rigen. Para un creyente son avisos de la existencia de Dios.
Ignoro el detalle, pero lo general es que hay dos tipos de poetas jóvenes: los que creen que siempre se puede aprender de otro y los que sienten que un poeta mayor les quita sitio. Siempre es así. Después de un tiempo de maduración, aprenden que cada uno puede tener un lugar y que la buena poesía es de todos.
Es uno de los pocos vates que tiene prestigio tanto académico como intelectual y creador literario, ¿cómo ha hecho para alcanzar tales méritos?
Me exijo persistencia y agradezco el estímulo de los demás. No ignoro que mi poesía recién empieza a conocerse fuera del Perú.
Como maestro de poetas (Marco Martos dirige el taller de poesía de la UNMSM), ¿qué podría decirle a los jóvenes que se inician en la creación poética?
A todo poeta joven o maduro hay que pedirle que se exija mucho, que lea con dedicación y escriba sistemáticamente.
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Juan sin Letras :: 31/jul/2007 :: ESCRITORES ENTREVISTAS Y NOTICIAS :: No hay Comentarios »

