La marca de la gran literatura es la experimentación
Ficha referente a opiniones de grandes autores:
Tras la apertura del acto por parte del director de la Real Academia, Víctor García de la Concha, y el gobernador del Banco de España y a la sazón presidente de la ya mencionada Fundación, Miguel Fernández Ordóñez, el propio De la Concha entregó el galardón a Vila-Matas, alguien que, como él mismo reconocía, se vanagloriaba hace sólo seis años de ser «el único escritor español sin premios».
El novelista barcelonés vertebró su discurso en torno a «El hechizado», un cuento del propio Ayala. El autor de «Doctor Pasavento» (la novela premiada) defendió la voz y la palabra del «escritor de verdad, ése que es independiente del poder y que asume su oficio como un trabajo moral, porque escribir bien es una manera de ser moral con uno mismo. Es hoy, además, una actitud moral, porque se ve obligada a estar en oposición a la corrupción reinante entre los emisarios de la nada que habitan en los centros de todos los imperios». Destacó igualmente el premiado, quien asume que practica una «literatura de investigación», el valor de la experimentación, «que es la marca de la gran literatura».
Para concluir su discurso, Vilas-Matas tiró de orgullo, que para el verdadero escritor de hoy «debe consistir en enfrentarse a esos emisarios de la nada y combatirlos para no dejar a la Humanidad en manos de la muerte. Porque digan lo que digan, la escritura puede salvar al hombre. Hasta en lo imposible». El solemne acto terminó con el discurso de Francisco Ayala, «ese hombre repleto de lucidez mental, compasión cordial y llaneza coloquial», como subrayó Sobejano. Cien años de Ayala, todo un siglo de las luces.
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Juan sin Letras :: 13/ago/2007 :: GRANDES AUTORES DANDO CONSEJOS :: No hay Comentarios »

