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Archive for marzo, 2008

Museo de la soledad, de Carlos Castán

Ficha de análisis o teoría académica:
Museo de la soledad, de Carlos Castán

Tropo Editores, 2007

ISBN: 978-84-935344-9-3

 

De vez en cuando, a alguien se le ocurre anticipar desde ya mismo la futura tarea de bucear entre las miríadas de libros que se publican, y revivir una obra que a pesar de su calidad pasó fugazmente por las siempre atestadas librerías. Esa es la intención de Segundo Asalto, la colección con que Tropo editores, una editorial modesta, devuelve a la actualidad algunos libros demasiado fugaces.

El Museo de la soledad de Carlos Castán es una colección de relatos donde, como en un catálogo, se muestran y casi se ofrecen las distintas clases de abandono. Los relatos de Castán pueden parecer más o menos acertados, más o menos oportunos para el estado de ánimo del momento, pero es imposible que dejen indiferente. Por su lenguaje, por la elección de la palabra y la construcción que mejor colaboren a lograr su identidad, ese ritmo lírico y áspero a la voz, como de saxofón narrativo con sordina de lluvia.

Los personajes que se acomodan en los rincones de este libro son tan reales que a menudo desaparecen bajo el peso de esa realidad excesiva, casi siempre hiriente y sin concesiones, dando lugar a soledades encarnadas, transfiguradas en fatalidad. Porque la soledad de Castán siempre es soledad, pero nunca olvido.

Ni el autor ni la obra son nuevos, pero a muchos se lo parecerán. También la búsqueda de lo nuevo en lo que pasó arrastrando demasiado silencio es el tema de este libro.

No se lo pierdan.

 

Javier Pérez

www.javierperez.net

Turismo rural más allá de lo que conoces. Otra cosa.

RESEÑA DEL LIBRO: NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA

Ficha de análisis o teoría académica:
RESEÑA DEL LIBRO: NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA, vigésima  edición, lo podéis pedir por correo en  www.edicioneslorbyron.blogspot.com

Poeta  eres del mundo. Vives como cualquier mortal. pasas por la vida y nada mas. Un poeta.  Los poetas vivimos siempre desde los primeros tiempos del hombre. El precio que pagamos en el paso por la vida, es muy caro.  Los poetas no nos damos cuenta de la muerte. Este libro que os presento: huelen a tierras lejanas, a versos, a veces escritos con sangre, a  hojas del árbol  centenario. Los poetas no deberíamos habitar en la tierra. Nuestra sensibilidad es  mortificación, la cruz. Poetas  en la tierra. Solo queremos la paz, el respeto, a todos los seres del planeta. Poetas perdidos en un mundo que no entendemos.

 

Este libro lleno de magia: NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA, vigésima  edición, lo podéis pedir por correo en  www.edicioneslorbyron.blogspot.com

The day after tomorrow
La   mañana
 quería ser

alondra.

 Y la  tarde

quería ser

ser gorrión.

 Yo   digo

océanos

de tonterías.

Y, de todos modos

los días se suceden

unos tras otros…

Martes
miércoles
 Y,   viernes.
 
In the morning
the day after tomorrow
tomorrow morning.

Poema editado en el libro, NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA, vigésima  edición, www.edicioneslorbyron.blogspot.com

©Carmen María Camacho Adarve 

 LUNA ROJA
Los ritmos
 De la luna
 Tejen:
  Armonías,
 Simetrías,
 Analogías
 Y participaciones
 Que componen
 Un tejido
 Sin fin,
 Una red
De hebras
 Invisibles
 Que atan
 A la humanidad,
 La lluvia,
 La vegetación,
 Fertilidad,
 Salud,
 Animales,
 Muerte,
 Regeneración,
 Vida después
 De la muerte,
 Y más.
  La luna
 Una divinidad,
 Y actúa
A veces
 A través
 De un animal,
 Lunar,
 Tejiendo
 Un velo cósmico,
 O, los destinos
De aquel primer
 Hombre y ser. 
                              
Poema editado en el libro, NUEVA POESÍA HISPANOAMERICANA, vigésima  edición, www.edicioneslorbyron.blogspot.com

©Carmen María Camacho Adarve

LUNA ROJA

BENEDETTI

Ficha entorno al factor humano en la literatura:

BENEDETTI

Por Reinaldo Edmundo Marchant

Uno de los escritores más maravillosos y solidarios que he conocido ha sido Mario Benedetti, el gran escritor uruguayo, hoy muy afectado de salud y que, no obstante sus 87 años, en el lecho de enfermo continúa creando, fiel a su prolífica creación literaria, que han aportado a la cultura y la imaginación sesenta y siete obras en todos los géneros de la escritura.

Lo había conocido fugazmente en un congreso de escritores en la época de la dictadura, en España, pero donde establecí una profunda amistad con él fue en 1994, cuando residí en Montevideo en calidad de agregado de cultura y prensa de la embajada de Chile.

Innumerables ocasiones visité su departamento en la mítica Avenida 18 de Julio con Ejido, ubicado en pleno centro de Montevideo. El trato que teníamos era simple: él me esperaba en su taller rodeado de miles de libros y yo me dejaba caer con un par de botellas de vino tinto, del bueno. Nos quedamos hasta muy tarde practicando esa bella cultura rioplatense de la cual nosotros carecemos: charlar. En otras ocasiones partíamos a caminar a la Rambla, para terminar siempre en un boliche compartiendo conversaciones interminables.

El gran escritor uruguayo es muy cercano a la gente, no sabe de pose ni de farándula, puede acoger y encontrarse con un literato de renombre como con un joven poeta que empieza a dar sus primeros pasos en el oficio de las letras.

Benedetti sufría de asma. Para el tenaz invierno uruguayo, partía al verano de las Palmas, España. El último tiempo, por problemas de salud, se fue quedando en su país natal. Hace unos años, fue operado del corazón, y cuando lo llamé para saber como estaba, me dijo que después de la operación se le había desaparecido el asma pero quedó con un molestoso hipo …

No le resultó fácil su consagración como insigne escritor. Debió auto publicar sus primeros ocho libros, con créditos que personalmente tomaba con los bancos. Luego vino esa pequeña obra maestra, La Tregua, texto que contó con una excelente acogida en Uruguay; sin embargo se trató de un éxito local, que no traspasó fronteras.

Cuándo la dictadura uruguaya lo mandó al exilio de Argentina y Perú, el mismo Benedetti reconoce que ese hecho, por la connotación política y cultural, lo hizo conocido y posibilitó que sus libros fueran tomados en cuenta, aplaudidos, publicados y destacados casi a nivel mundial. Le sucedió ya cerca de los cincuenta años.

El consagrado autor es de una línea social y política inalterable, asunto extraño en tiempos de advenedizos. El multifacético escritor uruguayo abrazó la causa de los deshabitados de forma auténtica, sin considerar lo "políticamente correcto" ni los provechos personales. Sus ideales y utopías lo han marginado de premios internacionales que merece de sobra.

No existe género literario que Mario Benedetti no haya incursionado. No sólo ha recitado sus poemas con grandes cantantes, sino además ha participado en dramaturgia, en películas inspiradas en sus textos, etc. La facilidad creativa de Benedetti no la he visto en otro escritor. A veces, a modo de broma, cuando me despedía, le decía: ¿qué libro presenta esta semana, don Mario?

Generoso, hicimos juntos la primera Antología de escritores chilenos y uruguayos, que coquetamente se tituló: "Santiago/Montevideo, Primer Vuelo". Este libro lo presentamos en Chile con el Presidente Julio María Sanguinetti, en la Sala Ercilla de la Biblioteca Nacional, y en la Sala Vaz Ferreira de Montevideo, con la presencia de los autores antologados.
En el año 1996, por una indicación personal, el gobierno de Chile le otorgó la máxima distinción que concede a los artistas que con su talento han desarrollado un aporte artístico fuera de lo común: " La Condecoración Orden al Mérito Docente y Cultural Gabriela Mistral en Grado de Gran Oficial". Es un tanto largo el nombre, pero de este modo se denomina.

Para la ceremonia de entrega, nos acompañó la enorme poeta uruguaya, Idea Vilariño, y el embajador de Chile Augusto Bermúdez, y destacadas figuras culturales, diplomáticas y políticas de Uruguay.
La vasta producción literaria de Benedetti siempre ha corrido a contra pelo. La clara identificación de hombre genuinamente de izquierda lo llevó, incluso, a publicar con editoriales menores. Los dueños de los monopolios editoriales claramente no lo integraron a sus sellos y, también, lo privaron de galardones que por calidad superaba a escritores que nadie ahora los recuerda.

Junto a Juan Carlos Onetti y Eduardo Galeano, Mario Benedetti forma parte de una delantera uruguaya extraordinaria. Sus libros y su grandiosa humanidad, perdurarán como un inmarchitable reflejo de un artista de talento único.

Turismo rural y actividades literarias.

VOLODIA EN COLOMBIA, Por Reinaldo Edmundo Marchant

Ficha de análisis o teoría académica:

Cuando Augusto Pinochet fue detenido en Inglaterra, Volodia Teitelboim venía aterrizando al aeropuerto El Dorado, en Santafé de Bogotá. Con el ex ministro de Allende y en ese momento embajador de Chile en Colombia, Aníbal Palma, lo habíamos invitado a participar en diversas actividades académicas y presentaciones de sus libros.

Como colega y agregado cultural, lo recibí y lo saqué por una puerta contigua del aeropuerto: Volodia temía cruzar esas puertas que detectan metales, producto de los by pass que le habían puesto en su operación al corazón y que en otras ocasiones le generaron complicaciones.

Apenas pisó suelo colombiano, lo puse en antecedente de la reciente detención del dictador chileno. La noticia lo impactó sobremanera y pudo corroborarla en los constantes noticiarios que daban a conocer el hecho que ya tenía carácter mundial.

En el trayecto le conté que habíamos recibido de la cancillería nuestra, una nota donde se nos pedía evitar comentarios de prensa sobre la detención de Pinochet. Volodia comprendió ese tipo de procedimiento: su hija, Marina, es diplomática y, en este minuto que redacto esta nota, ella viene viajando de Polonia a visitar a su padre enfermo, país donde se halla acreditada y cumple funciones del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Las instrucciones de la cancillería, por supuesto, no fueron de nuestro agrado. Aníbal Palma estuvo años relegado en Dawson y la noticia era una invitación para el desahogo. Los medios de comunicación llamaban insistentes a la misión diplomática, requiriendo la opinión del embajador. Sin embargo, teníamos a Volodia, en vivo y en directo… Se convirtió en la mágica solución.

De común acuerdo, todos, preparamos una conferencia de prensa, en un lugar meditado para el destape. Llegaron la mayoría de los medios. Hablaría sobre la detención del dictador, un aclamado escritor, ex senador y diputado de la república de Chile, abogado, eximio ensayista, exiliado en Moscú durante el gobierno militar y ex secretario general del Partido Comunista, de paso en Colombia, Volodia teitelboim…

Volodia se ubicó en el centro de una mesa, solo, rodeado de cámaras y radios, y dijo todo lo que quiso sobre uno de los más grandes tíranos que estúpidamente había sido detenido en Europa. Habló de los detenidos desaparecidos, del exilio, de los feroces mecanismos de torturas, de su experiencia personal y de miles de camaradas. Con "el Pibe Palma", infiltrados, no dábamos más de felicidad. Nos sentíamos totalmente representados. Las opiniones de Volodia naturalmente repercutieron en Chile. Nadie nos pudo acusar que transgredimos la norma impuesta.
Con esta bella actividad, que nunca estuvo en el programa oficial, comenzó la estadía de Volodia en Colombia. Por la noche, junto a la colonia chilena, celebramos en un boliche de un exiliado el apresamiento del dictador.
Los siguientes días fueron de presentaciones extraordinarias. Los libros que había escrito sobre Neruda, Gabriela Mistral y Jorge Luis Borges, gozaban de un gran prestigio. Además, se le conocía como una inmensa figura política y cultural de Chile. Días atrás, habíamos visitado con el embajador Palma a Gabriel García Márquez, y nos señaló que Volodia era el mejor ensayista literario que había leído.

Las actividades que realizó en universidades y en el Convenio Andrés Bello, donde dio una clase magistral sobre este grandioso personaje, contaron con una asistencia fuera de lo común. En lo personal, me llamaba la atención la simpatía que generaba en los jóvenes, quienes ya conocían su obra literaria.
Durante su permanencia en Colombia, Volodia pernoctó en mi departamento. Los únicos momentos que no conversamos, era cuando realizaba su inevitable siesta de la tarde. Conversar con él era escuchar a la historia misma. Había conocido a Stalin y a grandes personajes de la política y cultura mundial del siglo XX.

Un día domingo, lo llevé a un pueblo sabanero, Cajicá. Deseaba que conociera la Catedral de Sal y aquellos hermosos parajes que rodeaban a una de las geografías más bellas que he visto. Nos detuvimos en la plaza del pueblo. La música alegre resonaba por todos los rincones, y los bailes de los niños eran de una emoción difícil de explicar. En eso estábamos cuando se acercó un hombre donde estaba Volodia. Se identificó como Sergio Godoy, oriundo de Iquique. Había llegado a esos lugares como consecuencia del exilio. Presentó a su familia colombiana. Luego tuvo palabras de agradecimiento para Volodia: estando él en Brasil, el año 1974, a través del programa "Escucha Chile" de Radio Moscú, que dirigía Teitelboim, se enteró por boca del escritor chileno que su hermano Alberto Godoy había sido asesinado por la dictadura militar…
Con una sencillez a toda prueba, le agradeció la aquella información que vino a conocer lejos de su tierra patria. "Fue una manera de ir sabiendo el destino de nuestros seres queridos", explicó.

El episodio dio pábulo para pasar la tarde en Cajicá, donde Volodia recordó los años que pasó al frente de Radio Moscú y las crueles noticias que llegaban de Chile. Tiempo más tarde, en las numerosas ocasiones que lo visité en Santiago, recordamos los hechos referidos: la conferencia de prensa que dio sobre el cautiverio de Augusto Pinochet, los masivos eventos en que participó y aquel humano episodio de nuestro chileno exiliado, que habitaba en Cajicá.

¡Loor a este hijo de inmigrantes judíos, erudito de alto vuelo y pluma, de inteligencia extraordinaria, Premio Nacional de Literatura, un personaje histórico inolvidable de Chile y del mundo!

Reinaldo Edmundo Marchant

Escritor

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